
Es la expresión que usamos para definir todo lo que rodea a la
Tauromaquia o arte de lidiar toros, se lleva
desarrollando en España desde tiempos inmemoriales y que ha llegado a ser conocida como la
Fiesta Nacional.
Dentro de este mundo encontramos a los aficionados, que son su principal pilar, los profesionales del toreo, de las plazas de toros,
de las ganaderías, profesionales del espectáculo, de los
medios de comunicación, imprentas, publicidad, artistas, literatos, músicos, ...
La gran mayoría de los que estamos en este mundo, por ocio o
por negocio, los estamos sobre todo por afición y amor al arte que
representa.
Para que nos hagamos una idea de lo que este mundo mueve, según datos de la
Real Federación de Peñas Taurinas de España más 200.000 puestos de trabajo dependen directa
o indirectamente de la fiesta nacional. El sector taurino en España
representa un volumen de negocio total
que superaba en 2005 los 1.500 millones de euros anuales, de los que Hacienda
recauda aproximadamente el 14%-18%. Existen 1.500 ganaderías dedicadas a
la cría de ganado de lidia, y cerca de 12.000 reses mueren cada año en
los ruedos españoles.
El mundo del toro no siempre es un negocio de millonarios. Los
empresarios que regentan las principales plazas (Madrid, Sevilla,
Valencia, Barcelona y Bilbao), y toreros como El Juli, José Tomás,
Rivera Ordóñez o Enrique Ponce, representan tan sólo un pequeño grupo
de afortunados que de verdad ganan dinero.

En España hay un total
de 2.950 plazas de segunda y tercera categoría, y esto sin contar las
plazas portátiles. La mayor parte de los espectáculos taurinos - cada
año se celebra un total de 17.000 - dependen de los pequeños empresarios
que regentan estas plazas. Ellos son los que organizan las corridas, las
novilladas y los rejoneos en todos los pueblos y pequeñas capitales de
España. El volumen de negocio que manejan estos empresarios es mucho
menor que el que se mueve en las grandes plazas, sin embargo,
representan la mayoría del sector taurino.
Es un negocio poco rentable porque los gastos de un empresario taurino
en una corrida en un pueblo oscilan entre los cincuenta y los sesenta
mil euros. Los ayuntamientos suelen ofrecer una subvención de veinte mil
euros como mucho para que las entradas no cuesten más de 20 euros.
Teniendo en cuenta que las plazas no se llenan, los ingresos por la
venta de entradas no superan los treinta mil euros. Es suficiente sumar
y restar para comprender lo que supone, en las circunstancias actuales,
y en estos espectáculos el gasto añadido de transportar e incinerar los
toros y el dejar de recibir unos tres mil euros por la venta de la
carne.
Aprovechamos para trasladar parte de las Ideas lanzadas en el Manifiesto de los aficionados por una fiesta íntegra, auténtica y justa en su blog.
La Fiesta de los Toros es, desde tiempo inmemorial, la fiesta favorita
de un gran número de ciudadanos europeos, constituyendo en la actualidad
un valioso patrimonio artístico y cultural de cuya pervivencia todos
somos, en mayor o menor medida, responsables directos. Como fiesta viva
está sujeta a los vaivenes de los tiempos.
Los aficionados a la Tauromaquia, en cualquiera de sus expresiones,
representan el soporte humano, intelectual y económico que necesita el
espectáculo taurino para su normal desarrollo. La afición taurina,
organizada o no, constituye en estos momentos un pilar fundamental en la
defensa, conservación y fomento del espectáculo taurino, fiesta
arraigada en la cultura patrimonial e histórica de parte de Europa.
En estos momentos en que la vigencia de la Fiesta de los Toros es
cuestionada desde distintos frentes, la unidad de los aficionados
aparece como una necesidad ineludible de cara a poder reivindicar con la
máxima fuerza posible la vigencia de la Tauromaquia en la sociedad del
Siglo XXI. Por todo ello:

1º- Manifestamos nuestro compromiso radical en la defensa de la vigencia
de la Fiesta de los Toros en la sociedad europea del Siglo XXI. Para
ello nos comprometemos a trabajar en el fomento de la afición taurina
con el objeto de que, a través del conocimiento profundo de todos los
aspectos de la Tauromaquia, se pueda alcanzar el objetivo de una Fiesta
íntegra y justa.
2º- Manifestamos la necesidad de situar al toro de lidia, en su plena
integridad y diversidad, como elemento fundamental de la Tauromaquia.
Así mismo reivindicamos la necesidad de una profunda regeneración del
espectáculo taurino, en especial de la suerte de varas como medida de la
bravura del toro.
3º- Manifestamos nuestro firme compromiso para defender los derechos de
los aficionados a la Fiesta de los Toros así como la intención de
participar ante cualquiera de las instituciones públicas que tienen
responsabilidad sobre el espectáculo taurino.
4º- Manifestamos nuestro apoyo y respaldo a todas las iniciativas de
gestión pública de las plazas de toros, en cualquiera de sus diversas
modalidades, que existen en este momento en Europa.
5º- Manifestamos nuestro reconocimiento a todas las expresiones de
Tauromaquia Popular existentes actualmente en la Unión Europea.
6º- Ante las diversas incertidumbres en las que aparece sumida la Fiesta
de los Toros en la actualidad, hacemos un llamamiento a la
responsabilidad a los distintos sectores políticos y profesionales de la
Fiesta (empresarios, matadores, subalternos, ganaderos, medios de
comunicación) para que desarrollen su labor con el máximo rigor
posible, hecho que redundará en beneficio de la Fiesta.